Parque los Libertadores - John Javier Bolaños
Parque los Libertadores
Villavicencio
Villavicencio
El parque los Libertadores es un lugar emblemático en la
ciudad de Villavicencio, “pero” también es testigo de múltiples dinámicas de
violencia como la delincuencia común y organizada, entre ellas: fleteo, robos,
engaños, punto de entrega de extorsiones, desplazamiento entre otros.
Sin embargo también es habitado por personas que quieren
salir a delante; personas trabajadoras que aportan al sustento diario de su
familia, como los emboladores, comerciantes, profesionales entre otros, además
de las distintas movilizaciones en pro
de un bienestar para algún grupo en específico, el encuentro de los niños
acompañados de juegos y risas ; El
encuentro diaria de visitantes que admiran la belleza del parque y que
involuntariamente se convierten en resistencia a las violencias que se generan en
el mismo.
“Trabajando dignamente”
El parque es el encuentro de muchos vendedores ambulantes que buscan el sustento propio y el de sus familias. Aun que son asediados por las autoridades trabajan dignamente en pro del mejoramiento del parque y el continuo flujo de diversos artículos para posibles compradores.
“La sonrisa de los niños”
Aunque en el lugar convergen distintas actividades de violencia estas son opacadas por la sonrisa y los distintos juegos que practican los niños a diario. Se observa la visita de familias completas que disfrutan de distintas alternativas que se pueden realizar en el lugar; los niños cantan, juegan, saltan, le dan de comer a las palomas y son felices, esto le da vida al parque y un respiro de tranquilidad.
“Todo está en orden”
Los agentes del orden están al tanto de toda actividad sospechosa que pueda alterar la normalidad del lugar.
Las multitudes se concentran ante algunas curiosidades que se pude observar y escuchar, sin embargo la policía comprende que debe defender al civil de cualquier engaño o irrupción de la tranquilidad.
Olvidar y compartir
¿Cuándo aprenderemos de los niños?, aprender a perdonar y compartir lo poco que se tiene.
El espíritu de una niña inocente que no comprender las diversas dinámicas violentas que se gestan en el parque; pero da un aliento para seguir trabajando por un mejor lugar.
Nueva óptica de un parque violento
Un parque donde actúan múltiples historias que en ocasiones no dan ganas de recordar; también historias llenas de alegrías que en ocasione nos entristece olvidar.
La ultima y nos vamos
Personas de diversas razas y estratos sociales convergen en el lugar con el fin de disfrutar una mano de ajedrez y ser parte de una sociedad activa, aprovechan la seguridad del día; porque la noche NO les pertenece.
Los dueños de la noche pueden actuar si compasión.
Si las estatuas hablaran
Monumentos inertes, olvidados e ignorados por la multitud por muchos años, “pero” son testigo de múltiples crímenes, focos de violencia, abandono, drogadicción y prostitución.
Testigos también de historias de éxito, bondad, luchas justas y de miles y miles de risas inocentes que evocan paz y tranquilidad.
Vengan a mí, incautos
¡Acérquense!, vengan a mi incautos; llego el que cura, llego el adivino, llego el dinero, el que les regresara el amor; el que por dinero les dirá que tan tontos son.
Personajes que nos recuerdan que la sociedad es frágil y que hay mucho que aprender.








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